Tres estiramientos de lumbares para hacer en la oficina

Bastan una mesa y una silla para realizar estos sencillos ejercicios recomendados por un experto fisioterapeuta

Muchos nos pasamos la jornada laboral sentados delante de un ordenador, o de pie atendiendo en un comercio, y no nos damos cuenta de lo insano de nuestra postura hasta que aparecen las primeras molestias. El simple hecho de hacer unos ejercicios de estiramiento básicos con cierta regularidad, indica el especialista en Fisioterapia Traumatológica y Deportiva Enrique García Torralba, mejoraría mucho nuestra salud en este punto. «Estos ejercicios, que muchos pensamos que solo pertenecen al ámbito del deporte, son una maravillosa herramienta para nuestro cuerpo, ya que no solo ayudan en la recuperación de muchas dolencias, sino también en su prevención, así como en la mejora de nuestra calidad de vida en general».

En la mayoría de los casos, prosigue este experto, es la espalda tanto a nivel cervical como lumbar, la zona que más sufre a consecuencia de estas posiciones mantenidas y forzadas día tras día. Tanto es así, añade, que la lumbalgia es una de las principales causas de baja laboral en España. «Un problema que se podría minimizar o aliviar por medio de unos sencillos ejercicios al alcance de prácticamente todo el mundo», asegura Enrique García Torralba.

Este experto propone tres efectivos ejercicios que forman que parte activa de sus tratamientos. «Se trata de tres sencillos ejercicios que deberíamos hacer como mínimo una vez al día, durante 30 segundos, y siempre por debajo del umbral del dolor. En los que debemos sentir tensión, pero nunca dolor», remarca. «Y que se pueden hacer en un entorno de trabajo trabajo tan común como una oficina, sin necesidad de nada que no tengamos habitualmente a nuestro alcance; una mesa y una silla bastarían», añade.

Ejercicio 1: Conjunto flexor de cadera Psoas Iliaco-Cuádriceps

Para no hacernos daño en el empeine, pondremos una toalla enrollada o un rollo de papel higiénico sobre la mesa, y apoyamos el pie encima. Muy importante es la extensión de la cadera para la correcta realización de este ejercicio. Si no es así, no estiraríamos todos los vientres musculares del cuádriceps, dejándonos fuera el recto anterior y por supuesto el Psoas Iliaco.

Apoyamos ambas manos sobre la mesa, tan atrás como seamos capaces, como demuestran las dos fotos que hacen referencia a distintos niveles. Esto dependerán de la capacidad de cada individuo en particular.

Sacamos pecho y el abdomen ligeramente, y en esa posición, sin doblar la otra pierna y mirando hacia delante y un poco hacia arriba, intentamos llevar la rodilla de la pierna que estamos estirando hacia el suelo.

La columna vertebral, como si de un tallo de girasol se tratara

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